La magia blanca de ser mujer




Una foto que se corta justo en el lugar por el que parecía que no se tenía que cortar
Un error.
Una risa asomada que se puede escuchar.
Un error vernos juntas.
Un error que conviene.
Porque desunidas somos diamante en grupo.
¿Te imagines lo que seríamos unidas?
Somos volcanes en erupción.
Todas hemos sufrido de alguna ruptura del corazón, y si no no te enorgullezcas que no va a faltar oportunidad y de esos lugares se crece porque se renace y qué mejor en esta vida en la que estamos condenadas a la muerte, que renacer una y mil veces.
Pero ¿sabes qué?
En la última ruptura de corazón aprendí que no hay manera de salir que no sea en red.
Todas vamos aprendiendo de todas.
Y como un puente ontológico que se traza entre pasado y presente, esos linajes que llevamos adentro, bien adentro, pero que salen a la superficie casi constantemente, sólo que no somos conscientes.
Y qué bueno por momentos cuando estamos juntas no exista el tiempo, que sólo nos atrevamos a escuchar eso que alguna tiene para decir, porque mañana quizás me toca hablar a mí, de eso se trata.
Pero qué va lo que va a pasar, si lo importante es toda esta energía que brota de nuestros úteros en este momento.
Tenemos el don de saber escuchar y saber hablar.
No hay nada mejor que me acompañes a salvarme, a vivir.

El plan de lucha uterino es atreverse a mirarse, a hablar, a escuchar.





29 de noviembre de 2017
Alejandrina*/



Comentarios

Entradas populares