Retratos robados
Después de todo la
vida es robar retratos constantemente, robamos retratos todo el tiempo que
quedan en la retina.
Con estos fantaseamos
historias o no.
A veces queremos que
esa mirada que estamos hacienda nosotros sobre eso que convertimos en tan sólo
un horizonte, a veces queremos que no se den cuenta que estamos ahí.
Pero existen esos momentos
en que vemos algo que queremos que perpetúe. Y a veces hasta queremos que nos
conteste con una mirada.
Una mirada que lleve a
algo mucho más grande que tener que usar el lenguaje de las palabras o las
señas. Sólo hace falta el lenguaje de la imagen y cuando existe esa
correspondencia, existe esa imagen que vale más que mil palabras, existe algo
mágico, existe la vida, que no es más, ni tampoco menos, que un simple acto de
complicidad que nos recuerda que estamos vivxs, despiertxs. Todo el tiempo
recibiendo cosas del universo. Yo elijo pensar que es una forma de dar y
recibir amor.
Conlleva mucho más de
algo imaginario que de algo real ¿O será un 50% de realidad y un 50% de
imaginación? Nunca fui buena para las estadísticas.
Ni idea, después de
todo, todo depende de la forma de ver las cosas y todxs las vemos distintas.
Bienvenidas sean las
múltiples realidades.
20 de abril de 2016
Alejandrina*/

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