El agua me llegó hasta el cuello

El retorno de Saturno








Con el Sol en Escorpio
el agua me llegó hasta el cuello.



Los 365 días se cumplieron con la Luna Llena en Tauro, 
iluminando el reflejo de la luz y la oscuridad de Escorpio.

Y a mí que se me ocurre militar mi agua con la luna llena.




Racconto:






En el viaje a los 31 años, me adentré en un año reflexivo e introspectivo, con Júpiter en su -por ahora- último año por Escorpio y yo en pleno retorno de Saturno, que daba la seguridad de querer fortalecerme, fortalecer a la tribu que es lo único que me hace seguir acá, en realidad decir "único" es bastante ambicioso porque son un montón, son todo, sin lugar ni para l*s débiles ni para las dudas.

La ansiedad de tener que cumplir con los requisitos para conseguir un papel con mi nombre y mi firma. Mantener la calma inhabitada e inhabitable en toda esta exigencia.

Recibirme.

No ir a buscar el título hasta el día de la fecha.

Despedir y recibir el año occidental en la playa, confesándonos con la arena y el mar.
Desear y ojalá tus buenos deseos se cumplan.


Ir a la Patagonia a visitar a unas amigas que habían decidido con amor y convicción irse a vivir a la montaña. 

Una beba en camino que conoce este mundo.

Una vuelta a La Plata que da cuenta de que otra amiga también emprende su domicilio para esos lugares. Extrañarla en demasía.

El exilio de este sentir tan hondo que no sabe qué quiere.

Disfrutar del infierno del verano en la ciudad, condecorando todas las noches con algo bien fresco para tomar. Siempre en vestido y en gambas es mejor.

Un recuerdo que parece vivo de mi abuela Fita, que también era mi madrina, diciéndome a los cinco años: "Alejandrina en la vida vas a tener que aprender a tener paciencia". Para mí una enseñanza sagrada y como todo lo sagrado todavía no lo pude aprehender, con “h”. Una gema.

Un 8 M en San Marcos Sierras que me encuentra con una hermosa compañera de vida, una maestra tierra, que me enseña que hay que pastar tranquila la montaña desde abajo para llegar a la cima. Ritmo lento pero sin parar.
Dicen que una vez que conoces San Marcos Sierras algo en vos se transforma.

Un San Marcos Sierras que me hace entender que elijo a cada milésima de segundo ser feminista, y esto sí me atrevería a decir que es para siempre, aunque me cuesten un montón los para siempres.

Mi cámara Cristina después de ese viaje, en la ciudad led de Córdoba, entra en una interferencia justo cuando sacaba una foto a una lámina del cuadro "Muchacha en la ventana" de Salvador Dalí, un retrato de espaldas de Gala. Cristina que agoniza, panoramas de que no tiene arreglo, y después de pataleadas sin sonidos ni movimientos, porque de verdad hay cosas de las que me cuesta mucho hablar, porque de verdad aún no puedo entenderlo, tan de repente obligada a tener que pensar en planes bs, lejos de ahogarme en vasos de agua tan habitados y confortables de comodidad para mí en viejos tiempos, y todo eso que surge gracias a un sutil y amoroso comentario de mi hermana Mercedes, hacen que de repente algo de todo eso que está pasando se parece a algunas cosas que alguna vez imaginé.

Enamorarme de mis amigas, enamorarme de mis hermanas, enamorarme de mi madre, enamorarme de la vida por más chiquitita y jodida que parezca. Enamorarme para desenamorarme para enamorarme otra vez. 
Y siempre enamorarme. 
Enamorar, enamorarme, loop de desamor.

Primer año de estar como docente a cargo de comisión, un desafío gigante y hermoso sin dudas, en tiempos de lucha estudiantil universitaria, en la que nos quieren convencer a l*s protagonistas de que caemos en la pública, y nosotr*s no caemos, creémos y elegimos lo público, porque creémos en proyectos de políticas públicas.

Un seguir como contratada y precarizada en un ministerio que ya ni siquiera existe como tal, sin ningún tipo de aumento de sueldo en todo el año, en un contexto en el que a cada mes literalmente aumenta el transporte, en un país dónde tan de repente el pan está a 90 pesos y la leche a 31.50 pesos. 
No hay salud.

Y no me voy a cansar de citar el inciso 5 de la Carta Abierta a la Junta de los Militares de Rodolfo Walsh: "En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada."

Hay hambre.

Inexistencia de políticas públicas.
Desbastadoras realidades en pos de cumplir deseos y avaricias inescrupulosas, cínicas, de cipay*s.

La vuelta a la colonia, de la jerarquía, la violencia, la miseria, la desocupación, la esclavitud, y el tener que pedir permiso para celebrar, que ni siquiera es concebido, ni siquiera es tenido en cuenta. No son tiempos para ser feliz.
Época en que a tant*s les queda bien puesta la gorra.
La gorra por todos lados, y es de esa que te tenes que cuidar, no te confundas.

Un acuerdo con el Fondo que me rompe el corazón y hace que de verdad toquemos fondo.

Marcha, marcha, marcha.
Marchá que de la única manera que se puede resistir esto es luchando en la calle, hermanada con l*s compañer*s.

Como a los 26, a los 28, a los 29, a los 30, cumplir años con una cuasi fractura en mi pie, esta vez le tocó al izquierdo. Pero me sigue doliendo la derecha, y no hablo de mi cuerpo. 
Perdón -Mamá- Mechi pero creo que voy a seguir andando en moto, porque caminando me caigo igual, entonces estoy reflexionando si prefiero asumir el riesgo igual. No dejo de tenerte en cuenta nunca, ni aunque lo intente.

Octubre y Encuentro Nacional de Mujeres, lesbianas y trans en Trelew.
De vuelta yo en la Patagonia, que despide mi año, rodeadas por gendarmería, pero con 57 pibas adentro mío y conmigo.



Yo con Gendarmería <3


Llegar a la ciudad, en la que justo dentro de un año sus plazas van a estar plagadas de pibas ENCONTRADAS.


Llegar a casa, Paiofifo la gata que tuvimos el placer de que nos acompañe casi por 20 años, decidió que ya estaba con toda esta misión en su vida, si existe algún Dios* estoy segura que superó todas sus expectativas. O quizás ella es Dios*.
L*s que la conocimos tenemos un agujero en el corazón, que está lleno de toda la luz que significa haberla conocido. La muerte es irremediable, sin dudas no existen explicaciones, sólo entender lo simple y complejo que es que para que haya vida, tiene que haber muerte.
Disfrutémonos por favor.

Llegar a La Plata horas antes de ese Freak. Esas mil sensaciones encontradas de ese encuentro de mi proyecto proyectado y ver que sin recordarlo empieza con una obra de Vigo recordándonos que no debemos olvidar la masacre de Trelew, porque la sangre derramada del pueblo no va a ser negociada.

Una película.

Un canal que evoca alguna regia banda sonora.

Y siempre la fotografía apareciendo y siendo cereza.

Siempre como bandera la autogestión y la industria nacional. 

Alguna cámara en la mano como excusa de proyecto, y ustedes apoyándome hasta acostumbrarse, sin imaginarlo, de que de repente siempre está prendida.

El amor, el desamor, la cura que no encontramos todavía para hacer buen foco y que se me vaya el astigmatismo. 

Leerles otra vez en mi festejo de cumpleaños, que me escuchen con esa amorosa atención y que me abracen.
Eso es amor sin dudas.


La vida es una crónica de una muerte anunciada, no podemos perder ni un sólo momento porque no podemos olvidar de que no podemos retener ninguno.

Los 30 con Júpiter, despidiéndose por un tiempo de sobrevolar escorpio, y mi inminente retorno de Saturno. El desafío en principio parecía ser amigarme con la tierra de mi ascendente capricornio, tan postergada por tantos años.
Fueron hardcores.
Extrema, real, intensa, sube y baja de miedos, emociones, sensaciones y batallas interiores. 


Entiendo, comprendo y aprehendo que estamos hechos de lastimaduras, pero sobre todo entiendo que esas se vuelven cicatrices, y a mí me encantan las cicatrices, justamente los detalles particulares de cada piel es lo que me parece más estético de todo el planeta.
Una de las cosas que más me gusta es ver, leer y dibujar la piel, recorrer las pieles y encontrarte con esos dibujos que de repente después se convierten en un relato de cómo fue que se asumió ese nuevo trofeo, me parece encantador porque existen como en el cine mismo, diferentes tonos y géneros para contarlo, desde la conmoción al orgullo.
Es una cuestión de contenido y continente.
La vida es una puesta en escena.


El próximo capítulo de la película que estoy realizando se llama: Caos sensible, el nombre se lo robé a un gato, y termina diciendo y sintiendo y -deseo- transmitiendo: Tuve miedo pero ya se fue. 
Y después de toda esta semántica agrego: 
Me lo enseñó el viento de la cordillera.


Yo y el viento de la Cordillera



Agradezco y honro, como me susurró hoy en el desayuno, en el comienzo de esta Luna Nueva en Escorpio, mi amiga Savia, 
Con conciencia y pasión, como me susurra mi amado conectado Federico Moura.

Estoy muy orgullosa de que nuestras líneas se hayan cruzado, entrelazado. Creo.
Mi fobia a la muerte hace que mis años no puedan ser más años de vida potencialmente perdidos (es un indicador en estadística de salud).
Tengamos la dignidad de tener el mayor valor y coraje que nunca creímos tener (corashe también).
Estamos viv*s cuatro días, no hay garantías de nada, y esta realidad no puede ser posible.
Que se acabe este mundo por favor.



Actitud.
Amor.
Respeto.
Y Coraje.

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