Yo voto a Fernández-Fernández




En diciembre de 2015, con los corazones estallados, no podíamos entender cómo esa fiesta del monstruo de la que hablaban Borges y Bioy Casares se había invertido de una manera simétrica justo para un triunfo democrático de la derecha.
Con parte del colectivo de foto -al que nunca le encontramos nombre, pero que supo nombrarse como "Palta y Pan"- decidimos juntarnos a seguir haciendo cianotipos. Fuimos a la casa de Luci, en esos barrios platenses alejados pero céntricos llenos de vecinxs que se criaron al igual que sus abuelxs en esas casas, con las ventanas abiertas y esperando soderos.
Me acuerdo que fui en bici, no me acordaba ni que tenía bici en ese momento.
Con Luci, Juan y Frank hicimos una jornada de experimentación fotográfica hermosa, entre ese patio, esa cocina y ese garage con un auto abandonado.
Nos cocinaron unos fideos que había guardados en la alacena, con una salsa con calabaza que al día de hoy puedo saborearla. Vino tinto para tomar como debe ser. Puchos y humo sin ceniza. Música de DJs itinerantes, aunque confieso que lxs que tenemos el gusto de conocerlo sabemos que Frank es un excelente DJ. Sacamos la mesa a la vereda, pusimos un mantel con cuadritos, pusimos entre todes la mesa, y nos entregamos a ese placer de comer, charlar, intercambiar, mientras desde la ventana se asomaban las sogas donde estaban colgados por toda la casa los cianotipos secándose. Es que a veces el sol es demasiado, y a veces el sol no alcanza, y siempre hay que encontrar una manera, que a partir de que la elijamos va a ser La Manera.
Sonreíamos, brindábamos, no hacía ni un mes que estaba el neoliberalismo gobernando que ya pedíamos volver porque ya nos estaban haciendo mierda, porque no sé si recordas que ya había familias en la calle, porque habían empezado los despidos de tan discriminados indiscriscriminados, había vuelto la desocupación.
Sin dudas parecíamos una película costumbrista italiana, a los gritos comiendo en la calle, chorreadxs de vino y de amor.

Este cianotipo que enmarqué recién hoy lo hicimos esa jornada, Luciana particularmente.

Yo quiero, deseo, que volvamos, que elijamos volver.
Siempre se habla de votar con conciencia. Sin entrar en academicismos, sin pensar en profundidad qué significa la conciencia de clase, pienso en pensar en ese concepto de conciencia aislado, el significado es:
"Conocimiento que el ser humano tiene de su propia existencia, de sus estados y de sus actos."
Sumado a la conciencia pensaría en un término que debería estar de moda para todas las vidas, como dijo Malena Pichot "ese básico, como ese vestido negro que siempre tenes que tener". El concepto tip es empatía, cuyo significado es:
"Participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona."
Todo muy surrealista pero es que a mí una vez un Pingüino me propuso un sueño, y yo como digna escorpiana y mujer que soy, lo primero que hice fue desconfiar, pero el tiempo la historia y los hechos me llevaron a sentir y entender que ese sueño estaba siendo vivido.
¿Hay algo más hermoso que soñar algo que te resulta de película rosa, demasiado cursi y bonito como para "merecer" vivirlo, y de repente pasa tiempo, "pasan cosas", y ahí te ves y te sentís vos viviendo eso y diciendo sí está buenísimo y me lo re merezco? ¿Quién decide quién es digno de merecer algo? Fuimos criadxs con religiones y paternalismos que siento que nos confunden demasiado, porque lo que tenemos y es nuestro deber entender es que nosotrxs somos los protagonistas de nuestra propia vida, de nuestro tiempo y nuestro espacio. Somos lxs responsables de nuestra existencia. Y esa existencia, si estas leyendo esto, necesariamente es social, osea involucra a otrxs, con otras sensibilidades que no pueden ser puestas en debate, en jerarquía de importancia.

¿Hoy cuántas más personas ves durmiendo en la calle?
Cuántas cosas pasan de las cuáles ni siquiera te enteras, ni siquiera viviste.
Hablo de tener hambre, cuándo no tenes heladera para confesárselo.
Hablo de que hace frío, y no alcanzan los pullóveres, porque no hay lana que resista a tanta desidia de políticas de estado.
Hablo de políticas de Estado.
Hablo de volver a construir un Estado, ese que somos todxs por definición pero en estos tiempos no parece serlo por empiria.
Hablo de derechos, y no hablo de servicios.
Hablo de disfrutar sin pensar en que son lujos que están medidos por lo que tenemos en los bolsillos.
Hablo de elegir con conciencia y empatía.
Hablo de volver transformadxs, como debe ser.
Hablo de levantarnos.

"Sabemos y saben que un país mejor no es una utopía. Sabemos que un país mejor es posible, porque ya lo vivimos, lo acariciamos y lo sentimos. Reconstruir entonces, un país para todas y todos debe ser, no sólo nuestro sueño, sino nuestro objetivo". CFK

Yo voto a Fernández-Fernández, boleta completa.

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